None | Gabriela Almanza | 25.04.2026 | 17:43
En un ambiente de alegría y color, el Centro Cultural y Politécnico José Coronel Urtecho ¡No volverá el pasado! celebró su tercer aniversario con el festival "Tec Urbano", una muestra dinámica donde el arte y la destreza técnica se convirtieron en el lenguaje de la paz que vive Nicaragua.
Luvy Cuadra, responsable de Arte y Cultura, destacó que este espacio, transformado hoy en un símbolo de derechos restituidos, “ha capacitado a más de 34,000 estudiantes en tres años, logrando que la juventud se integre con éxito al mundo laboral para bienestar de sus familias”.
Esta celebración del conocimiento y la creatividad fue respaldada por sus protagonistas, como Anderson Norori, del curso de Reparación de Motos, quien manifestó su orgullo al poder expresar, a través de la modificación de motocicletas y el grafiti, su alegría de vivir en una Nicaragua libre. "Gracias a la buena administración del país, hoy tenemos el derecho de estudiar y recrearnos en paz", afirmó Norori. Por su parte, Estefany Molina, estudiante de Computación y Danza, reafirmó ese sentimiento “agradecida de las oportunidades de formación gratuita que nos permite a los jóvenes crecer en armonía”.
El festival ofreció una cartelera variada que demostró el aprendizaje práctico: Exhibición técnica de armado y desarmado de motocicletas modificadas, danza con ritmos contemporáneos y la elaboración de grafitis en vivo, donde el arte visual se toma los espacios del centro para proyectar mensajes de paz y creatividad.
Con una asistencia de más de 900 jóvenes en el festival, el centro reafirma su compromiso de seguir formando profesionales integrales. Desde la mecánica hasta las artes, la educación técnica en Nicaragua continúa floreciendo como una herramienta estratégica para la prosperidad, la unidad y la alegría de las nuevas generaciones.