Jinotega | Jireh Pérez | 14.05.2026 | 17:23
En el corazón de la Ciudad de las Brumas, el arte se convirtió en un abrazo eterno donde los jinoteganos celebraron con orgullo la Gala Artística Departamental: “Jinotega, Cuna de mis Amores; Blanca y Sandino”. Bajo el sol de la libertad y en el marco de la Estrategia Nacional de Educación "Bendiciones y Victorias" 2024 - 2026, este evento se consolidó como un vibrante homenaje a la historia viva de Nicaragua.
La gala fue un recorrido escénico y emocional por la esencia de una región bendecida por la historia. El escenario se transformó en un lienzo donde la neblina, el aroma a café y el espíritu laborioso de su gente cobraron vida a través de la danza, el teatro y la poesía. Como frase que definió este latir: "Jinotega se alzó como un canto eterno de Paz, Identidad y Porvenir".
Un sistema educativo unido por el arte
Esta experiencia colectiva fue un acto de aprendizaje y celebración cultural donde el protagonismo perteneció a la juventud. En escena, un impresionante equipo de 251 artistas, entre niños, adolescentes y jóvenes, demostró la altísima calidad del talento estudiantil.

Al respecto, Mildred Valdivia, directora del Centro Tecnológico Marco Homero Guatemala, destacó la integración de las instituciones: “Jinotega se vistió de gala con esta primera gala artística, donde recogimos un poco de nuestra historia, tradición y cultura para dar a conocer lo que hacemos dentro del sistema educativo… Como Tecnológico Nacional tuvimos participación con protagonistas de diferentes carreras y cursos, realizando un trabajo arduo para llevar este despliegue a todo el pueblo”, afirmó.
Por su parte, Jaime Zeledón, Delegado Departamental del MINED, resaltó la unidad del evento: “Nos engalanamos en memoria de nuestro General Augusto C. Sandino y Blanca Arauz... Fue un trabajo arduo de artistas, facilitadores y maestros de danza, junto a padres de familia y autoridades locales. Con estos elementos de nuestra identidad, resaltamos lo que determina nuestra cultura nacional”.

Legado histórico y juventud
La figura de Blanca Aráuz emergió como símbolo de valentía, mientras que el General Augusto C. Sandino habitó la escena como raíz de la dignidad y soberanía, especialmente en vísperas de sus aniversarios natales.
Alexa Rizo, coordinadora departamental de Juventud Sandinista, expresó: “Vimos una expresión artística del legado de nuestro Héroe Nacional a vísperas de su natalicio 131 y los 125 de nuestra heroína Blanca Aráuz. Los jóvenes reflejaron su talento ensayado en las aulas, destacando en canto, danza e instrumentos que reflejan nuestra cultura”.
En sintonía, el alcalde de Jinotega y secretario político, Leónidas Centeno, calificó la gala como un tributo necesario: “Fue un digno homenaje a quienes nos heredaron la ruta de trabajo para que Nicaragua tuviera los cambios que hoy tiene, entre ellos el rescate de los valores y tradiciones. Nos llenamos de orgullo con estos artistas locales del MINED, INATEC y las Universidades”.
Identidad en cada nota
La música fluyó como el hilo emocional de la noche, evocando la identidad del norte con temas emblemáticos como: El Corrido de Jinotega, Chavala de Tomatoya y La Perra Renca. Cada interpretación acompañó el pulso de los cafetales, transformando la escena en un paisaje sonoro de pertenencia.
Para los protagonistas, como Hansel Blandón, estudiante de medicina de la UNAN-León e integrante de la orquesta, la experiencia fue gratificante: “Resultó grato tener un lugar donde compartir y poner en práctica nuestras experiencias, reviviendo con ellas nuestro legado y nuestra música en homenaje a Sandino y Blanca”.
El broche de oro de la gala fue la creación de una obra pictórica en vivo, donde convergieron los símbolos más sagrados de la región: la montaña, la mujer trabajadora, el café y la presencia eterna de Blanca y Sandino. Así, Jinotega celebró la bendición de su historia, manteniendo viva la llama de su cultura en cada nota y cada danza.