Chinandega | Karla Rivas | 26.06.2026 | 16:54
Mayra Regina Medina Meléndez es una destacada docente del Centro Tecnológico Rolando Rodríguez González, Chichigalpa -INATEC que a lo largo de sus tres años como instructora, ha recorrido múltiples rincones de Chichigalpa, Posoltega y El Realejo llevando sus cursos de Decoración de Queques, Repostería y Batidos Nutritivos a comunidades remotas.
Sin embargo, su labor va mucho más allá de la enseñanza, con una paciencia infinita y una profunda empatía, Mayra ha dejado una huella imborrable al trabajar con jóvenes con discapacidad como parte de la estrategia Atención a Personas con Discapacidad; un reto que asumió con valentía y que hoy describe como una de las experiencias más gratificantes de su vida. “𝑬𝒔𝒕𝒐𝒔 𝒋𝒐́𝒗𝒆𝒏𝒆𝒔 𝒕𝒆 𝒅𝒆𝒎𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒂𝒏 𝒖𝒏𝒂 𝒔𝒊𝒏𝒄𝒆𝒓𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒖́𝒏𝒊𝒄𝒂, 𝒔𝒐𝒏 𝒔𝒆𝒏𝒔𝒊𝒃𝒍𝒆𝒔, 𝒄𝒂𝒓𝒊𝒏̃𝒐𝒔𝒐𝒔 𝒚 𝒄𝒂𝒅𝒂 𝒖𝒏𝒐 𝒕𝒊𝒆𝒏𝒆 𝒔𝒖 𝒑𝒓𝒐𝒑𝒊𝒂 𝒑𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅, 𝒉𝒆 𝒂𝒑𝒓𝒆𝒏𝒅𝒊𝒅𝒐 𝒎𝒖𝒄𝒉𝒊́𝒔𝒊𝒎𝒐 𝒅𝒆 𝒆𝒍𝒍𝒐𝒔 𝒚 𝒎𝒆 𝒂𝒍𝒆𝒈𝒓𝒂 𝒕𝒂𝒏𝒕𝒐 𝒑𝒐𝒅𝒆𝒓 𝒂𝒑𝒐𝒓𝒕𝒂𝒓 𝒆𝒏 𝒔𝒖𝒔 𝒗𝒊𝒅𝒂𝒔 “, comparte con emoción.
El camino de Mayra en el INATEC comenzó no como maestra, sino como estudiante. Tras ver interrumpida su carrera universitaria, su pasión por los dulces, en especial por la torta de leche, la impulsó a matricularse. Sin tener un horno en casa, su ingenio la llevó a hornear sus primeras creaciones utilizando carbón y un perol grande en su patio. El éxito de esa primera torta, compartida con sus vecinos, fue el nacimiento de su propio negocio: Repostería Mi Delicia, ubicada en Chichigalpa en el Reparto Candelaria Tercera etapa. Hoy en día, su emprendimiento no solo es el sustento de su hogar, sino que ya genera empleo, multiplicando las oportunidades que ella misma recibió.

Mayra recuerda con especial cariño sus inicios en la comunidad de Santa María, donde los desafíos del transporte no mermaron su deseo de enseñar, inspirada por la entrega de sus propios alumnos, como una madre de más de 50 años que caminaba kilómetros junto a su hija con síndrome de Down para no faltar a clase ❞𝑴𝒊𝒔 𝒆𝒔𝒕𝒖𝒅𝒊𝒂𝒏𝒕𝒆𝒔 𝒎𝒆 𝒎𝒐𝒕𝒊𝒗𝒂𝒃𝒂𝒏 𝒂 𝒔𝒆𝒈𝒖𝒊𝒓 𝒅𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒄𝒍𝒂𝒔𝒆𝒔, 𝒚𝒐 𝒅𝒆𝒄𝒊́𝒂 𝒔𝒊 𝒆𝒍𝒍𝒂𝒔 𝒕𝒊𝒆𝒏𝒆𝒏 𝒍𝒂 𝒅𝒊𝒔𝒑𝒐𝒔𝒊𝒄𝒊𝒐́𝒏 𝒚 𝒉𝒂𝒄𝒆𝒏 𝒆𝒍 𝒔𝒂𝒄𝒓𝒊𝒇𝒊𝒄𝒊𝒐, 𝒚𝒐 𝒕𝒂𝒎𝒃𝒊𝒆́𝒏 𝒑𝒖𝒆𝒅𝒐, 𝒔𝒆 𝒔𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒃𝒐𝒏𝒊𝒕𝒐 𝒑𝒐𝒅𝒆𝒓 𝒂𝒚𝒖𝒅𝒂𝒓 𝒅𝒆 𝒆𝒔𝒂 𝒇𝒐𝒓𝒎𝒂❞.
Esa misma entrega es la que Mayra deposita en cada sesión, adaptándose a las necesidades de cada estudiante y logrando que incluso los más tímidos o hiperactivos encuentren un espacio de confianza y alegría en su aula.
❞𝑪𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒏𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒏𝒆𝒎𝒐𝒔 𝒆𝒏 𝒍𝒂𝒔 𝒎𝒂𝒏𝒐𝒔 𝒅𝒆𝒍 𝑺𝒆𝒏̃𝒐𝒓, 𝑬́𝒍 𝒗𝒂 𝒂𝒅𝒆𝒍𝒂𝒏𝒕𝒆 𝒚 𝒕𝒆 𝒎𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒂 𝒄𝒐́𝒎𝒐 𝒕𝒓𝒂𝒃𝒂𝒋𝒂𝒓. 𝑷𝒂𝒓𝒂 𝒎𝒊́, 𝒗𝒆𝒓𝒍𝒐𝒔 𝒂𝒑𝒓𝒆𝒏𝒅𝒆𝒓 𝒚 𝒆𝒎𝒑𝒓𝒆𝒏𝒅𝒆𝒓 𝒆𝒔 𝒂𝒍𝒈𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒆 𝒔𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒉𝒆𝒓𝒎𝒐𝒔𝒐 𝒆𝒏 𝒆𝒍 𝒄𝒐𝒓𝒂𝒛𝒐́𝒏❞.
La historia de Mayra Medina nos enseña que las limitaciones solo existen en la mente y que el verdadero maestro no es solo el que transmite conocimientos, sino aquel que es capaz de aprender de sus alumnos. Su vida es un testimonio de que, cuando se trabaja con amor y resiliencia, es posible hornear un futuro brillante tanto para uno mismo como para los demás